miércoles, 9 de octubre de 2013

Testimonios de la peregrinación (IV)

Desde la cárcel de Zaballa (II)


Hola amigos
Como sabéis hemos estado 4 días de peregrinación en Lourdes y la verdad es que ha sido muy emocionante. Había oído muchas veces de este Santuario pero nunca había tenido la ocasión de ir hasta allí. Me recordó mucho a cuando era niño e iba con mis padres al Santuario de los Milagros (Ourense). Se celebra todos los años el 8 de septiembre. Mi abuela, que en paz descanse, me contaba que de niño tenía muchas verrugas en las manos. Fuimos allí un año y le pasó un pañuelo por el manto de la Virgen y, poco a poco, se me fueron quitando de las manos. No sé si eso influiría pero de lo que no dudo es de la buena intención y el cariño hacia mí de mi abuela.

Al principio fui a Lourdes un poco cortado porque no conocía a casi nadie, pero poco a poco, viendo el ambiente festivo que había y muchas personas que, a pesar de sus limitaciones, iban dispuestos a disfrutar y pasárselo bien, vas cogiendo confianza y te lo pasas bien.
Sabían todos que estábamos presos pero no pusieron pega por ello, al contrario, nos trataron todos muy bien y nos daban ánimo y cariño.
Me quedé impresionado al ver a gente de tantos países distintos disfrutando del encuentro con la Virgen de Lourdes y lo bien organizado que tenían todo y la de cosas que podías hacer en un día.

Lo que más me gustó fueron las procesiones porque ahí participábamos absolutamente todos y lo hace muy emocionante, como llevar el palio y atravesar toda la plaza por medio de miles de personas.
Y la de la noche con las velas todas encendidas y antorchas. Fue apoteósico viendo allí desde lo alto a toda la gente. Decían que había cerca de 30000 personas.

Yo creo que realmente el milagro es ese, sentirte bien contigo mismo y olvidarte por unos días de todos los problemas que tienes y vivir intensamente entre todos una fiesta cristiana y emotiva.
Y sobre todo, que estás siempre ocupado y entretenido en ayudar a los demás que no pueden. Ellos a cambio, te ayudan con una sonrisa de agradecimiento que te hace sentirte útil.

Es una experiencia muy positiva para mí que os recomiendo a todos llevarla a cabo.

MUCHAS GRACIAS A TODOS POR CONTAR CONMIGO

Antonio Garrido Estravis.




martes, 8 de octubre de 2013

Testimonios de la peregrinación (III)


Desde la cárcel de Zaballa

Antes de empezar mi testimonio de la experiencia vivida en Lourdes, quisiera agradecer a la Hospitalidad Nª Sª de Lourdes de la Diócesis de Vitoria y a todas las damas y camilleros, especialmente a Asier, que si no es por él, no estaría contando la experiencia que he vivido en estos días. También mi agradecimiento al Obispo y los curas.
Para mí ha sido algo muy emocionante y nuevo. He sentido que he hecho un trabajo útil para la sociedad, ayudando a los ancianos/as. Al ver la alegría en sus ojos me llenaba de emoción.
Vivimos aquello como nadie. Ver gente de todas las nacionalidades conviviendo en armonía, prestando ayuda unos a otros.
Sobre el paso por la gruta, la señora que había llevado yo me comentó sobre qué iba a pedir y rezar: por sus hijos y su enfermedad. Aquello me conmovió bastante.
En la piscina no pude entrar, porque no tenía intención de bañarme, pero la gente que lo hizo me comentó que nada más salir de la piscina ya estabas seco.
Al portar el palio me sentí muy importante porque es la primera vez que estaba tan cerca de un obispo y estar en el centro de atención. No hay precio en este mundo ni palabras para contarlo.
Disfruté llevando a las señoras a hacer las compras porque nos lo pasamos muy bien, porque allí intimamos mucho; ya saben: la curiosidad, preguntas, charlas, mi procedencia y por qué una persona maja como yo  estaba donde estoy…
La misa internacional me contentó porque pude pedir por todos mis amigos, familiares y conocidos para que Nª Sª de Lourdes les ayude en sus problemas que están pasando.
Gracias por toda esta experiencia que he vivido y que disfruté como un niño con zapatos nuevos.
​​                                                                                                                   Dorival Amadu Seide Bà

La Hospitalidad en Radio María


Queridos amigos, atendiendo a la invitación de un querido compañero y conductor del programa de Radio María “El Dios de cada día”, el próximo viernes día, 11, a las 10,30 horas de la mañana, dicho programa estará dedicado a nuestra Peregrinación.

            Hemos querido que en él se reflejara el sentimiento y vivencias de varios de los componentes (enfermos, hospitalarios, sanitarios y sacerdotes).

            Para los que no sepáis la frecuencia, en Vitoria se coge en FM 95,30.

            Esperamos que sea de vuestro agrado, pues con esa intención y con la de dar a conocer nuestra Hospitalidad, se ha hecho, pero ya sabéis de nuestras limitaciones, pues todos somos humanos.

            Nuestro más cordial saludo y os seguiremos manteniendo al corriente de todos los pasitos que vayamos dando.


                                                               María Jesús.



viernes, 4 de octubre de 2013

El blog de la hospitalidad



Una nueva y buena noticia para todos


        La hospitalidad se pone al día en su comunicación. Se adapta a los tiempos de hoy. Es una alegría que se ponga al servicio de todos a través de su blog. Vamos a beneficiarnos sobre todo los hospitalarios y los que participamos en la peregrinación diocesana  a Lourdes. De esta manera los enfermos y mayores pueden, y quizá, a través de otras personas, conectarse e informarse sin tener que usar ni teléfono ni intermediarios. Será otra forma más de  servicio y de  comunicación para los que quieren estar al corriente de los programas, proyectos, propuestas, peregrinaciones, informaciones, etc...     Muchas veces nos vienen las dudas de fechas, de programas, de acontecimientos que organiza la hospitalidad. Ahí encontraréis la correcta información que buscáis.

        Este medio de comunicación puede crear más relaciones, más unión, más colaboración y despejar incógnitas que siempre beneficiará tanto a la HOSPITALIDAD DIOCESANA DE VITORIA como a todos vosotros usuarios. Además es la ocasión para dar a conocer la hospitalidad, su carisma y el anuncio de la espiritualidad mariana del santuario de Nuestra Señora de Lourdes.

        Con la alegría que supone el disponer de un blog y esperando que sean muchos los que se conecten y  nos visiten, un cordial saludo del consiliario de la hospitalidad y director de la peregrinación diocesana de Vitoria a Lourdes.



Serafín del Campo



miércoles, 2 de octubre de 2013

Testimonios de la Peregrinación (II)

Amaia Pérez de Eulate, Jesús Cardero y Josean Baroja (Apdema)

La Peregrinación con enfermos a Lourdes fue del 12-15 de septiembre de 2013.
A las ocho y media salimos de Vitoria 5 autobuses  con peregrinos y enfermos con dirección a Lourdes.
En la mitad del camino hicimos dos paradas para descansar y comer. Una vez que llegamos Lourdes,  ayudamos a los enfermos a llevar las maletas a la residencia y luego fuimos al hotel a dejar las nuestras.
Las tareas que realizamos fueron ayudar a los enfermos en las actividades de la peregrinación y además participamos en los actos religiosos misas, rosarios, Vía Crucis, procesión con las velas, etc.
A mí lo que más me ha gustado es el paso por la piscina, la misa en la gruta y en la iglesia y el trato con la gente y los enfermos. Aunque ya había estado anteriormente en Lourdes también me ha gustado esta vez.
Con la compañera de habitación, Angela, lo he pasado muy bien así como con el resto del grupo.
No me gustó la catequesis, era aburrido.


Ha sido una experiencia positiva, no tiene nada que ver con ser hospitalero. Lo que más me ha gustado ha sido el paso por la gruta y cuando nos metimos en la piscina que sales completamente seco. Eso me ha impresionado mucho.
Lo que menos me ha gustado es que hemos tenido muchas misas, la misa del último día para mí fue muy pesada. Duró más de dos horas y estás mucho tiempo de pie.


El jueves 12 de septiembre partimos de Mendizorroza hacia unos pueblos de Álava para recoger gente. Ya recogido el personal, partimos hacia Ordizia. Allí hicimos una parada de 30 minutos. Después de tomar un aperitivo, retomamos rumbo a Lourdes.
Al llegar a Francia, la primera labor que nos asignaron fue bajar todo el equipaje. Después tuvimos que esperar para ayudar a las personas enfermas  para ir al hospital. Luego nos fuimos con las maletas al hotel. Allí las cenas son distintas que en el País Vasco porque se cena mucho antes.
Para mí es la primera vez que atiendo enfermos, no es lo mismo que peregrinos en los albergues del Camino de Santiago. Pero sobre todo es que todo es religioso. Te emocionas porque te pasan por la mente todos tus seres queridos.
Para mí el segundo día fue el más emocionante porque conocí  en persona al Obispo de Vitoria-Gasteiz, D. Miguel Asurmendi, y tuve la suerte de confesarme con él todos los pecados cometidos. Me pegué una gran llorera, pero me quedé bien satisfecho.
Me apunté a hacer muchas cosas. Por primera vez me desnudé para bañarme en la piscina y quitarme todos los males (dolores de espalda). Luego estuve en dos actos litúrgicos vestido de monaguillo: la procesión de las antorchas que vamos con velas y en la eucaristía general.
Se conoce mucha gente, se hacen muchas relaciones.
El sábado por la tarde estuvimos con los enfermos y les ayudamos a hacer compras. También tuvimos tiempo libre y cuando terminábamos nuestra tarea, un hospitalario nos invitaba a almorzar.

Si el tiempo  nos  lo permite, repetiremos. Gracias de todo corazón. 

Testimonios de la Peregrinación (I)

Ni siquiera lo pude imaginar, no tenía nada,
me sentía sola aunque estaba rodeada de gente,
perdida, sin nadie a quien recurrir, y sintiéndome así,
entre lágrimas de desesperación, una
noche mandé un mensaje de socorro, y cuál fue mi sorpresa,
me respondieron varias personas,
pero hubo una que además me llamó y me dijo "ven con nosotros a Lourdes".
Le contesté que no
podía ser, estuvimos hablando y me dijo:
"prepara la maleta, nos vamos el día 12". Por mucho que
le expuse ella me lo rebatió. Y llegó el día 12, me sentía fuera de lugar 
y más perdida que una liebre en un estadio.
Nos subimos al autobús y empecé a sentir algo extraño:
PAZ de espíritu; esa sensación ya no me abandonó en todo el viaje.
Aún la siento.

He pasado unos días inolvidables, de mucha emoción,
había leído mucho sobre Bernardita y la aparición de La Virgen,
pero estar en el lugar donde todo sucedió,
no se puede decir con palabras, yo soy creyente aunque no practico mucho,
pero en Lourdes he visto muchas cosas y experimentado otras en persona.

Fui allí con LA HOSPITALIDAD en calidad de enferma,
y el apoyo y el cariño que he recibido de personas que no conocía de nada,
me han llenado de esperanza, ahora sé que no estoy sola,
que hay mucha gente como yo y aún peor,
y mucha gente dispuesta a ayudar sin recibir.
Los que van a Lourdes es por un motivo (la entrega a los demás)
no solo es cuestión de FE que también,
es ese sentimiento que recorre cuerpo y alma cuando pones los pies en esa
SANTA TIERRA,
no importa el idioma porque nos entendemos solo con la mirada,
todos vamos por lo mismo (encontrar consuelo);
unos lo encuentran rezando, otros ayudando a los demás,
otros hablando con la gente, pero nadie vuelve de vacío.

A mí me ha impactado la labor de las damas, los camilleros,
el cuerpo médico, los sacerdotes,
Y la organización en general, su entrega y dedicación en cuerpo y alma,
ayudan a la gente y curan sus almas dándoles tanto amor 
que sus heridas corporales parecen desaparecer.
Son personas increíbles, aunque estén agotados siempre tienen la sonrisa,
o una palabra de cariño, una caricia, un beso y sobre todo mucha paciencia.
A todos ellos y ellas quiero darles las GRACIAS por todo, 
sois maravillosos, y aunque cuando los vea por Vitoria no recuerde sus nombres
siempre los llevaré en mi corazón y espero formar parte de ellos algún día.

GRACIAS

                                                            Basi.